T: Florencia Troccoli
F: Julieta Siches, Micaela González Peroni
Después de dos trabajos, lanzan su tercer disco, “Reflexiones del Espejo”, donde se meten de lleno en las crisis existenciales, esta vez con una base más sutil, pero sin dejar la aspereza del Hard Core. Son como ese dedo que se mete en la herida…
Desde hace seis años que trabajan sin descuidar el mensaje ni el sonido. Pero esta vez, querían hacer algo distinto, expresar eso que se siente en un momento de crisis, poder hacer catarsis… Así fue como nació “Reflexiones del Espejo”, el tercer material de ZonaZero.
Y pensar que la idea de formar un grupo que fusionara el Rap con el Hard Core, empezó con una conversación de chat entre Smiley y Rimaestro, tratando de unir las distancias entre Gualeguaychú y Matheu. Más tarde sumaron a Santo Uno, que desde entonces se encarga de las bases, combinando el Death Core, con el Jazz, acordes del Bronx de los ’80, además de dejar su marca en las bandejas.
Representantes de un ritmo que no representa a ningún barrio, como lo hacen la mayoría de los que se dedican al Hip Hop, llevan adelante una vida paralela de músicos y laburantes, lo que muchas veces les trajo dolores de cabeza a la hora de ponerse a grabar, especialmente con “El Epicentro”, donde tardaron más de un año en concretarlo.
Ya más cancheros, a su mixtape “En constante movimiento” lo grabaron en tres semanas. Se encerraron y era lo único que hacían.
El último CD, a diferencia de los anteriores, lo sacaron rápido, pero con más profesionalismo. Smiley escribió todas las canciones, que no concordaban con el próximo disco que vienen proyectando con ZonaZero. De todas formas, se lo tomó como un álbum del grupo, en el que la temática está centralizada en los estados de ánimos de cualquier persona.
“Después del primero, todo fue más pensado y hay una temática que actúa como pilar del disco, tratamos de seguir una línea en lo que es la composición, aunque seamos multifacéticos. Las cosas salen así, según como estemos. Antes estábamos muy ansiosos, alcanzamos un nivel muy under, pero a la gente le gusta y lo escucha igual”, cuenta Smiley.
Pero si hablamos de una idea que predomina, es la angustia ante una crisis existencial. Los temas hacen referencia más que nada al miedo a la equivocación, el hecho a no saber hacia dónde vamos, por más de que uno esté convencido del camino que está recorriendo. Hablan de ese temor de los artistas a errar el paso, más aún cuando no pueden vivir de lo que aman, en su caso, la música.
A medida que pasan los temas, se van escuchando algunos con un sentido más autodestructivo, pero que según uno de los MC de la banda, es lo que “la cabeza drena cuando la dejás escapar por algún medio de expresión”.
“Queremos que la gente se pueda identificar con lo que digo, especialmente en esos momentos malos. Fueron explosiones en mi cabeza, que no quería que murieran en la nada y las trasladé al papel”, sigue Smiley, que compitió enla Batallade los Gallos que se realizó en Rosario en el 2006 y que lo llevó directamente a participar de la final que se hizo en Buenos Aires, donde se consagró como uno de los ocho mejores Freestylers del país de ese año.
La exposición del trance a la creatividad se complementa con bases que son más tranquis: “Es para sentarse, escucharlo y dejar que te meta el dedo en esa herida que pensaste que ya sanó. Igual con ZonaZero siempre vamos a manejar la aspereza del Hard Core, porque así somos nosotros y así también creemos que es la existencia”.
Pese a que aseguran que escuchan de todo, se puede identificar la influencia de lo que más escuchan, empezando por los representantes del denominado New Metal, como Korn, Limp Bizkit, Linkin Park, Tool y A Perfect Circle, del Metal progresivo, y ya en lo que es Hip Hop, Jedi Mind Tricks,La Cocka Nostra, Inmortal Technique, además de otros MC’s que se destacan en el rap.
“Siempre me gustó el Rap como arma de expresión. Me gusta esa idea de no tener parámetros a la hora de escribir una canción, de no estar limitado. Y eso es lo que te ofrece el Rap. Es una poesía compacta y más directa, digna de esta generación de indignados. Pero siempre pensé en Rap y voy a seguir pensando en Rap”, resalta Smiley, que se acercó a la música de chico y por pura curiosidad.
Pese a que aún no tuvieron la posibilidad de tocar en la ciudad cuadrada, han recorrido el país y compartido escenario con artistas tanto nacionales como de nivel internacional, mostrando lo que mejor saben hacer, la mezcla de sonidos del Hard Core más un universo de letras que desde el Hip Hop, son, como les gusta decir, un golpe duro y directo al cerebro.
“Hacemos todo siempre demostrando que tener un micrófono en la mano es una responsabilidad, una lucha contra el sistema, y que no somos machistas pandilleros. Nosotros queremos que se dejen llevar por nuestras melodías y poesía”, cerró.











